BOFETADAS SOLO A LA GRASA

¡Pero que desilusión tan enorme!…

Yo que le amaba y resulta que es un “burro”, con el perdón de esos adorable animalito.

¡¡¡Mel Gibson!!!…el guapo, el justiciero, el “arma letal” contra los malos, resulta que agrede a su ex pareja, la rusa Oksana Grigorieva… (no sé si lo hizo por ser su ex, por ser rusa, porque al parecer intentó extorsionarle por una cantidad millonaria, o para evitar que hiciera daño a su hija pequeña Lucia, mientras discutían.)…

¡¡¡Pero no me impooortaaa!!! Mel… fuera por lo que fuera, ¡eso no se hace, no y no! ¿no ves que dejas de ser un ídolo y te conviertes en un “asco grasiento” (que es mas asco todavía)?

El caso es que ocurrió en su residencia de Malibú, en enero de 2010.

Y Mel lo ha reconocido.

Ha confesado haberla abofeteado con la mano abierta, pero flojito y ”en un intento de devolverla a la realidad”…”para que dejara de gritar y de mover a Lucía de un lado para el otro”…

¿Flojito?… ¿Pero que te has creído?…

Lo siento Mel, de verdad, pero para mí has acabado…

No pienso ver ni una película más para que conmigo no hagas taquilla…

Y espero que ninguna mujer del mundo lo haga

¡¡¡Tienes que cambiar!!!

Las cosas malas hay que cambiarlas siempre…

Por cierto ¿Sabéis con lo que se puede cambiar de figura y estilizarla al máximo?…

Pues con un procedimiento quirúrgico de remodelación corporal basado en los principios de la “cibercirugía”, término aplicado a las técnicas quirúrgicas que se practican por medio de robots, autómatas, automatismos, dispositivos biónicos, etc.

O sea, mediante máquinas tecnológicamente avanzadas para, por ejemplo, acceder al interior de un órgano enfermo sin necesidad de abrirlo, y explorar o reparar una lesión, lo cual ofrece mayor seguridad.

Ahora, se emplea también ¡qué gusto!, para modelar el cuerpo.

Ya se ha presentado en el Colegio de Médicos de Madrid y en la universidad de Nueva York (“The City University of New York-Hunter College”)…

Permite eliminar los depósitos de grasa que deforman distintas partes del cuerpo evitando las incisiones traumáticas, los puntos de sutura y las grandes cicatrices.

El procedimiento tiene una duración de poco más de una hora y habitualmente se realiza bajo anestesia local y no requiere hospitalización.

Generalmente se puede hacer vida normal al día siguiente de la intervención.

El resultado es muy gratificante: se remodela la silueta, se reduce la celulitis y se atenúa la flaccidez.

El proceso de remodelación corporal basado en los principios de la “cibercirugía” consta de tres fases:

Fase 1: Con ayuda de un escáner corporal de alta precisión se visualiza el interior de las zonas que hay que tratar, para conocer su estado y determinar la cantidad de grasa a eliminar de cada zona.

Fase 2: Consiste en “disparar” con un microcañón láser sobre los depósitos de grasa, atravesando la piel sin dañarla, hasta llegar al tejido graso.

Además provoca una contracción de la piel (efecto lifting) capaz de atenuar la flaccidez.

En función del estado de las zonas tratadas para esculpir la figura, se utilizaran también otros dispositivos como los ultrasonidos y la radiofrecuencia.

Según sea el caso, se usa un equipo u otro o se utilizan conjuntamente.

Parte de la grasa disuelta se expulsa gradualmente por las vías fisiológicas, y el resto, introduciendo en la zona tratada (a través de una incisión milimétrica que no precisa puntos de sutura) un dispositivo que elimina los depósitos de grasa antiestéticos que hayan podido resistirse a la acción del láser, el ultrasonido y la radiofrecuencia.

Fase 3: Sobre las zonas de donde se extrajo grasa, se efectúa un masaje específico con un rodillo motorizado que actúa homogeneizando la superficie de la piel.

A tener en cuenta:

Por seguridad y para obtener buenos resultados, es condición indispensable que la técnica sea aplicada por un cirujano especialista y en un ámbito hospitalario.

Antes de someterse a la intervención es necesario realizar una visita diagnóstica con el fin de descartar cualquier tipo de contraindicación, conocer los pormenores del método, sus alternativas, las posibles molestias y complicaciones y saber lo que se puede conseguir.

Lo que cuesta cambiar de imagen

El precio varía en función de la complejidad del caso, el número de zonas a tratar y la cantidad de grasa a extraer.

La visita diagnóstica son 30 euros y la intervención oscila entre los 2.000 y los 3.000 euros

Esta técnica se lleva a cabo en centros tan importantes como el Institut Universitai Dexeus de Barcelona, la Clínica Ruber de Madrid, la Clínica Quirón de Málaga, San Sebastián, Valencia y Zaragoza, la Clínica Guimon de Bilbao, la Clínica Sagrado Corazón de Sevilla, la Clínica Palmaplanas de Palma de Mallorca y el Hospital San Jaime de Alicante.

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