¿ME OPERO O NO ME OPERO?

¿Quién no ha sentido alguna vez la necesidad de cambiar?…

Año nuevo, vida nueva ¿no?

Pues bien, la cirugía  plástica lo hace posible.

Podría definirse como un salvoconducto a la esperanza de reparar lo que el tiempo estropeó, o de corregir los errores u omisiones de la  naturaleza.

Sin embargo, nos mostramos tímidos, e incluso miedosos, a la hora de enfrentarnos con una intervención quirúrgica.

¿Me opero, o no me opero?…

Pues Siii, SIN VACILACIONES, cuando se le tiene mayor temor al espejo que al bisturí.

Y ahí no cuenta nada mas que la posibilidad de aumentar la autoestima y la seguridad propias, porque incluso la personalidad cambia, gracias a la plástica.

Además, los riesgos del quirófano, aunque inherentes a todo acto quirúrgico, cada vez resultan menores, porque las anestesias utilizadas son bastante más suaves y porque se administran de forma local, en casi todas las intervenciones.

Según el Dr. Ángel Juárez, Jefe de la Unidad de Cirugía Plástica y Estética del Hospital de la Zarzuela, uno de mis cirujanos plásticos favoritos, porque considero que además de estar impecablemente preparado, es prudente (cualidad que siempre debemos valorar al pensar en el profesional adecuado para llevar a cabo una intervención), se encuentra al tanto, en todo momento, de la ultimas técnicas quirúrgicas a nivel mundial (es un habitual en los mas importantes congresos del momento) y tiene mucho de artista:  “También ha variado mucho el postoperatorio, y a veces, basta con un fin de semana para lograr lo que deseamos

Así que dar el paso, es solamente cuestión de decisión, y de la suficiente  información, como para saber responder a las siguientes preguntas:

  • ¿Qué es lo quiero de la cirugía Plástica?
  • ¿Quién me va a operar?
  • ¿Cuándo debo hacerlo?
  • ¿Dónde  me recupero?
  • ¿Cuáles son las intervenciones mas frecuentes, y sus precios aproximado?

El Dr. Juárez nos dice que “Se puede esperar mucho de de la cirugía plástica, pero no conviene hacerse ilusiones que no se pueden cumplir.

La plástica ayuda a mejorar defectos tales como una nariz demasiado larga,  una cara demasiado plana (sin pómulos), unas  orejas excesivamente grandes, las bolsas,  las ojeras, el aumento y reducción de pecho, la eliminación de grasa, glúteos, brazos, piernas etc.…

También es capaz de lograr un rostro rejuvenecido y lozano, es decir, de reparar lo que el paso del tiempo va estropeando…

“Pero a la ciencia en conjunción con la técnica no se le puede denominar magia ni milagro, y por tanto, conviene huir de aquello que no se encuentre perfectamente contrastado, así como de las intervenciones demasiado agresivas”…

¿Un consejo?…

No acudir al quirófano para que los demás se den cuenta de lo estupendos que somos, porque corremos entonces el peligro  de sufrir una decepción profunda con el resultado obtenido.

Lo correcto es hacerlo de manera responsable, para gustarnos a nosotros mismos, es decir, para lograr una satisfacción  personal.

Dr. Ángel Juárez

Unidad de Cirugía Plástica y Estética del Hospital de la Zarzuela. Madrid

http://doctorangeljuarezcordero.com

Tel: 91 5 85 86 20

There are 2 comments for this article
  1. Anina at 18:15

    Yo llevo tiempo barajando la posibilidad de operarme, y desde luego que si lo hago lo haré cuando esté profundamente convencida porque creo que con estas cosas no se juega!
    Al igual que es importantisimo ponerse en manos de los mejores profesionales.

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