LOS FALSOS DELGADOS

Llevar a cabo una dieta no siempre es fácil, aunque desde aquí os explicamos siempre las menos “intensas”…

 Y claro, hay personas que no soportan, o que no pueden ponerlas en práctica…

¿Hay que desesperarse?… ¡Nada de eso!…

 Basta con practicar algún que otro truco: 

1-Llevar siempre la talla conveniente, porque si los cuellos o las camisas son pequeñas o estrechas, los estancamientos grasos serán mayores y los volúmenes desarmónicos

 2-Buscar tejidos frescos y confortables.

Son ideales el algodón, la lana fría, la villela y la seda.

 3-Se desaconseja el color blanco y menos aun si es brillante, porque  aumenta la sensación de kilos de más

 4-Los tonos oscuros son los que más estilizan.

 5-Contra las caderas anchas, huir de los vaqueros y usar pantalones lineales, que no marquen la cintura.

 6-Una fórmula casi matemática es que: un gran volumen consigue que lo que tiene por encima o por debajo parezca más pequeño. Por contra una superficie estrecha, crea el efecto opuesto.

 7-Consiguientemente las hombreras vuelven visualmente más estrechas las caderas y el trasero. Pero están contraindicadas en caso de tener el cuello corto.

 8-Para los jerséis, los escotes ovalados y en pico afinan óptimamente  los hombros y las caderas

Y TAMBIEN PARA ENGORDAR

Es difícil, pero a veces ocurre que alguien quiere pesar  unos kilos más.

Las causas de la delgadez extrema pueden deberse a alteraciones metabólicas o de mala absorción intestinal, en el mejor de los casos, y a un rechazo total por la comida (anorexia), estrés y depresión, en el peor.

 Para solucionar estos desarreglos psíquicos será siempre necesaria la ayuda del especialista, a fin de evitar el quebranto irreversible de la salud.

 Con respecto a los primeros conviene recordar aquel refrán cargado de sabiduría popular “el comer y el arrascar solo es empezar”. Es decir, que despertar el apetito  depende en principio de adoptar algunas medidas como por ejemplo rodearse de cosas deliciosas que entren por los ojos.

 Otras normas son:

1-Comer tres veces al día mínimo, siguiendo un horario y un método.

2-Seleccionar alimentos de alto poder calórico pero bajos en grasa, a fin de evitar el colesterol y que los gramos se acumulen en el abdomen y la cintura.

 3-Mezclar carbohidratos con proteínas de alto poder nutritivo para lograr  volumen muscular y densidad ósea.

Esos carbohidratos consiguen que el cuerpo asimile mejor y más la proteína (arroz, pasta, pan etc. con pescado, carne, o huevos por ejemplo)

 4-No olvidar que algunas frutas como los plátanos, las uvas, las chirimoyas, las brevas e higos, aportan energía, vitaminas y minerales, por lo que aunque aumenten el peso ¡jamás le pesaran al organismo!

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