ESTA FAMILA ES UNA RUINA

La prima de riesgo no es de mi familia…

Ni siquiera pariente lejana

Y si me apuran, es que ¡no la conozco de nada!…


Pero un buen día los periódicos, las emisoras, las TV y todos los Medios de comunicación, comenzaron a hablar de ella y la convirtieron en la “estrella del momento”.

Desde ese momento ya no solo es “alargada la sombra del ciprés” (lo siento por Gironella), sino mucho mas la de la PRIMA esa, a quien encontramos hasta en la sopa.

Y ya cualquier zurriburri opina sobe ella “que se dispara, que es imposible soportarla, que nos vamos a freír espárragos, o berenjenas, o lo que sea, por su culpa”…

¡Cielos, que maldición bíblica nos ha caído encima!.

Sin comerlo ni beberlo la dichosa PRIMA  se nos ha subido a la chepa y se nos ha mimetizado en una JOROBA mayúscula…

Se nos ha metido en casa y no podemos echarla porque en realidad ella es una ficción y  LOS PRIMOS DE VERDAD SOMOS NOSOTROS…

Y por lo menos a mi cuando me agobian mucho, me salen herpes en el labio.

Se trata de una infección de debida al virus del herpes simple tipo I.

Conlleva la aparición de ampollas pequeñas y dolorosas comúnmente llamadas calenturas.

Después de la primera vez que aparece, el virus se vuelve latente en los tejidos nerviosos de la cara.

Y bajo algunos estímulos “despierta” (se reactiva) y vuelve a manifestarse.

Por ejemplo el estrés, la exposición al sol, la fiebre, una bajada de defensas…

También se propaga por contacto directo con alguien que esté infectado.

Comienza con una sensación de hormigueo o picor,.

Después de uno o dos días el área se vuelve sensible al contacto, al calor y al frío.

Más tarde se forma una ampolla que se llena de líquido y dura entre dos y siete días.

Finalmente se rompe y va apareciendo la costra, que dura el mismo tiempo.

El herpes no puede ser curado, pero sí tratado y para ello lo último de lo último es Herpestick de los Laboratorios Arkopharma, un dispositivo electrónico de uso doméstico para disminuir los síntomas del herpes labial, acortar su duración y prevenir la aparición de la ampolla.

 

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